Ya sé que no vendrás, todo lo que fue el tiempo lo dejó atrás, sé que no regresarás lo que nos pasó no repetirá jamás, mil años no me alcanzarán para borrarte y olvidar, y ahora estoy aquí queriendo convertir los campos en ciudad, mezclando el cielo con el mar, sé que te dejé escapar, sé que te perdí y nada podrá ser igual, mil años pueden alcanzar, para que pueda perdonar.
Uno y uno no siempre son dos.
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